Cuentos
Leo este cuento de Antes del café y pienso... Les contesto escribiendo otro cuentecillo, porque el tema me hace reflexionar.

Érase una vez los niños... y a partir de ahí, crecieron y empezaron a desaprender.
Y luego de mayores, estaban llenos de una visión del mundo, su realidad (deseada), creada sutil, muy sutilmente, por las películas y anuncios que vieron, los libros que leyeron (si leyeron), la tele que tragaron, los juegos que maljugaron, las palabras que oyeron decir, las imágenes que vieron sus ojos...
Y dejaron de percibir el mundo en su tamaño y dimensión...
Hasta que el mundo, inesperadamente, desapareció.
¿Alguien referenció esta musaraña?
URL para referenciasTambién en las musarañas...
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saludos Su, desde Roma, cuando puedo te leo aunque no te comente nada, grazie mille por seguir ahi, ciaooo
Trhyss — 19-06-2006 09:53:09
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Muy idealista, pero los niños no nacen sabios. Tienen que aprender, y desaprender, y volver a aprender, y a desaprender.... El mundo no está ahí sin más, oscurecido por las culturas; vivimos en un mundo estructurado por nuestra cultura, eso sí. Pero no hay manera de verlo como lo que es, porque sin las gafas de la cultura no tenemos ni ojos.
Jose Angel — 19-06-2006 14:33:34
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Puede ser que no nazcan sabios Jose Angel, cosa que no voy a discutir pues cada uno podemos creer lo que queramos... Lo cierto y crucial para mi aquí es que sí nacen LIBRES. Las "gafas" con las que vienen, les dotan de una capcidad excepcional para experimentar el mundo, para pensarlo, imaginarlo, sentirlo, crearlo, interpretarlo.... aprenderlo al fin y al cabo... y por tanto hablar de el.
Ellos nacen carentes de los criterios, los condicionamientos y los prejuicios que nosotros, después, lentamente les imponemos, sin darnos cuenta de que aun sin querer, colaboramos en que en ellos desaparezca la curiosidad innata,, la magia y la capacidad de sorprenderse y de hacer de cualquier momento un situación especial.
Creo que hemos de ser conscientes al menos de que les robamos la infancia precisamente por creer que ellos y ellas no saben lo que dicen... yo os animo a creer y a respetar la voz de los niños, que siempre tienen cosas que decir, y saben por qué las dicen...Andrea — 19-06-2006 15:49:09
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¿Por qué de "adultos", siempre hablamos de "los niños, aquellos"? Cada uno somos el mismo niño que fuimos, pero en otra situación. Quiero decir: nos lastimamos de que a los niños se les arrebatan sus cualidades, encantos, satisfacciones, pero veo adultos que "no son" (es decir, no son niños, pero permanecen esas mismas cualidades del niño que fue) adorables, inocentes, maravillosos, mágicos, curiosos, etc...
(Me explico como... el "tras", lo sé :P)Elena — 19-06-2006 17:50:23
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No sería yo tan pesimista, Andrea. Los niños nacen libres para algunas cosas, para otras no. Creciendo también se aprenden libertades que los niños desconocen, no sólo esclavitudes. Y con la cultura no sólo absorbemos prejuicios: también adquirimos capacidades nuevas. Y muchas veces la capacidad de sorpresa de los niños no es tal: de hecho, puede que no se sorprendan ante nada, sino que lo acepten naturalmente. La sensación de magia y de sorpresa pertenece muchas veces más al niño interior del adulto que al niño auténtico. Ahora, que no inteprete nadie que les tengo manía a los niños o algo así: me encantan desde bebés hasta que dejan de ser niños. Luego me gustan de adolescentes, y luego de mayores.
Jose Angel — 19-06-2006 19:50:16














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