Vidas secretas
Sólo hay una cosa que nos hace realmente libres. Y es lo que, definitivamente, nos diferencia de otros seres. Ese algo, además, nos hace vivir secretamente otra vida. Bueno, en realidad no es “otra vida”; la verdad es que constituye nuestra vida íntimísimamente privada y forma parte de nuestro paso por la existencia.
Este algo no es otra cosa que nuestro pensamiento, nuestra imaginación. Algo tan absolutamente íntimo que raramente sale a la luz, precisamente porque, muchas veces, lo que pensamos, lo que imaginamos, vulnera todas las reglas fundamentales de la convivencia, la civilidad, el respeto, la corrección, se aleja de los usos y costumbres establecidos, o, simplemente, es imposible o poco recomendable compartirlo o expresarlo.
Así, de una forma absolutamente personal e intransferible, vivimos ideas, pensamientos, historias... que forman parte de nosotros y que jamás nadie conocerá. Vivimos una vida secreta...
Me dio por pensar en esto hace tiempo, cuando renegaba de lo poco que me gustaba mi vida real y del mucho tiempo que empleaba en escenificar, imaginar vivamente, otra vida, otras vidas, otras situaciones e historias. Algunas veces lo hacía pensando en lo que deseaba (o creía que deseaba) que pasara en mi vida y otras simplemente por experimentar y sentir otras cosas que jamás iban a suceder realmente. Ahora, a mi edad, sigo haciéndolo, pero ya no reniego, porque me doy cuenta de lo mucho que enriquece mi vida todo lo que imagino. Ignoro si los demás también lo hacen.
Lo curioso es que las sensaciones que provocan estas situaciones son muy reales, o al menos lo parecen.
Por otro lado están los pensamientos íntimos y ocultos de todos nosotros. Esas cosas que se nos ocurren, se nos aparecen, a cada momento y que nunca decimos en voz alta. Todas esas palabras, imágenes e ideas forman parte de nosotros tanto como las que expresamos al resto del mundo.
Esta vida secreta de la gente, de mí misma, me llama últimamente mucho la atención, no sé si porque me parece ver más mentiras, o porque a veces se me ocurren ideas realmente curiosas, sorprendentes e inexplicables y me pregunto más veces al día si a los demás les pasa lo mismo.
Todas estas ideas e imágenes realmente no vividas, acaban siendo un recuerdo difuso, si es que lo recordamos. Tristemente o no, acaban siendo exactamente lo mismo que lo que hemos vivido realmente: memoria de vaga textura... si es que no cae en el olvido.
Somos casi mentira... por lo que no contamos de nosotros mismos y por lo mucho o poco que disfrazamos lo que contamos. Y finalmente una pequeña parte es lo real y auténtico. Vivimos vidas paralelas dentro de nosotros mismos.
A partir de hoy inicio una nueva sección con vidas secretas: ficciones de posibles historias reales.
¿Alguien referenció esta musaraña?
URL para referenciasTambién en las musarañas...
-
Te lo comento con una canción: "In my secret life", de Leonard Cohen:
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_ingle...
- Aunque yo creo que la auténtica vida es la que llevamos en público, la falsa la que llevamos en secreto.Jose Angel — 25-04-2006 16:16:05














Usuarios Online:



