Fusiones y pasiones
Escucho orejiplática ultimamente en la radio –para más señas radio3- música curiosa curiosa que me gusta y me lleva a sacarle punta al tema.
Por un lado, hace ya días, me encuentro con una delicia llamada “Bach por Flamenco”, de la pianista clásica Miriam Méndez, donde se fusionan dos músicas que despiertan, cada una por su lado, algo que yo llamaría pasión. Y surge esta mezcla tan cautivadora de dos cosas tan aparentemente diferentes. Y entonces pienso en qué bien nos hiría fusionando pasiones, fusionando tendencias, en casi todos los aspectos de la vida.

Otro día escucho una rumba en euskera y no salgo de mi asombro de que suene tan bien. Creo que era Adrian Pérez, pero no estoy segura, y creo recordar que era en Radio3.
Y vuelvo a pensar en la fusión, en la pasión y en lo que maquinaba escribir aquí al hilo de Bach por flamenco. Entonces, con esto del euskera, voila!! Todo esto se funde para llegar al tema de Euskadi y ETA.
Ultimamente lo más interesante que he leído sobre el tema de la banda es esto, de los inteligentes amigos de Antes del café, que además se me han adelantado con este otro tema, sobre el que iba a comentar algo, pero como bitacoras.com estaba con un pie en el otro mundo... Ya que comentan de Isabel San Sebastián, se me viene a la memoria cuando la entrevistamos en la radio a raiz de sacar su libro sobre, precisamente, ese ministro. Una mujer que no es santa de mi devoción. Pero recuerdo esto: el día antes de la entrevista sus 2 ó 3 guardaespaldas vinieron a la redacción para supervisar el terreno, y luego, el día de la entrevista, se apostaron estrategicamente en diversos puntos de la calle y el edificio. Ella estuvo muy amable y sonriente. Es lo más cerca que he estado de un amenazado por ETA y de sus guardaespaldas, y eso que por esas fechas casi todos los días me veía cerca de algún político. Es un misterio para mí saber cómo se puede vivir así.
A lo que iba...
Ahora vuelvo a ver esa foto de los encapuchados, que me parece como sacada de algún archivo antidiluviano, y los veo anacrónicos, y se me fusionan en la mente el KuKluxKlan y la estética bolchevique, pero con txapela, con esos mensajes nacionalistas que me parecen igual de antiguos, como cuando oí a un treintañero decir de sí mismo: “soy carlista”. ¿Apasionados?
En fin, que nos luciría el pelo si alguna vez a alguien se le ocurriera fusionar norte y sur, pateras y yates de lujo, talibanes y bushes, guantánamos y fideles, nacionalismos de aquí con nacionalismos de un poco más allá, merengues y blaugranas, marbellas con terueles, vestidos de africana con disfraces de zaplanas... Algo se neutralizaría, digo yo, con extremos que se tocan. Además, ahora que lo pienso: estar en el término medio no siempre quiere decir ser mediocre, y a veces, estar en un extremo es lo mismo que estar en mitad de la nada.
Ahora me acuerdo de una letrilla que escribí para una canción que decía: “Hay gente que sólo es epidermis y gente de mucha profundidad. Aquellos viven en el fondo de la nada y estos en el más allá”.
De cualquier forma Bach por un lado es grande, el flamenco por otro es grande, y juntos son también grandes. En este caso, nada que neutralizar. Pero, ya veis, algunas, otras, fusiones nos quitarían de la vista mucha mediocridad, por no llamarlo de otra manera...
¿Alguien referenció esta musaraña?
URL para referenciasTambién en las musarañas...
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Muchas gracias por su mención. Nos enorgullece enormemente.
Brisuón çafren — 03-04-2006 17:17:37














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