28-09-2005 18:20:35
Cabro que se metió en auto al Metro ahora sufrió grave tortazo en moto
Santiago de Chile.- Internado en la Posta Central en estado de suma gravedad se encuentra desde ayer Gino Pastorini Guerra (27), el joven que alcanzó notoriedad pública cuando la madrugada del 8 de junio pasado el auto en que viajaba junto a su amiga Rosemary Bermúdez (22) cayó por la escalera de acceso a la estación Cal y Canto del Metro.
En su oportunidad este accidente fue calificado como un "evento atípico" por la policía, por decir lo menos. Investigaciones posteriores determinaron que el vehículo terminó su carrera en el subterráneo tras patinar sobre la fina garúa que cubría el pavimento.
Pastorini ingresó a las 05.15 horas de la madrugada de ayer al centro asistencial luego de que la moto Suzuki FZ-600 que conducía fuera impactada en la esquina de San Pablo y Cueto por el station Subaru RY 5114, cuyo conductor, al parecer, no respetó la señal de ceda el paso que se encuentra en el lugar.
Producto del chancacazo, Gino se estrelló con su máquina contra la señalética de la esquina, mientras que su acompañante, Fernando Duque Mayorga (22), salió despedido por los aires a 30 metros de distancia y falleció instantáneamente. Ambos jóvenes llevaban puestos los cascos de seguridad reglamentarios.
Tras producirse el accidente, los ocupantes del station, presumiblemente ebrios, huyeron del lugar. La moto quedó desintegrada por la colisión.
Puro infortunio
Luego de ser sometido a una delicada intervención quirúrgica por un equipo médico encabezado por el doc Mario Henríquez, el herido fue trasladado hasta la Unidad de Cuidados Intensivo. El motorista presenta fractura expuesta en el fémur y en el neumotórax.
El padre del sobreviviente, Gino Pastorini Moya, dijo a La Cuarta que la noche del vier nes su hijo se reunió con un grupo de amigos a conversar y comer brochetas en su casa de calle Herrera y Mapocho.
"No bebieron una gota de alcohol. En la pieza de mi hijo sólo había una botella de jugo. Cerca de las 04.50 horas, Fernando Duque dijo que tenía que trabajar temprano y Gino se ofreció a llevarlo a su casa, ubicada en calle Chacabuco. Le pidió la moto prestada a su amigo Giuseppe y partieron. Poco antes de chocar llenaron el estanque con combustible.
"¡Que se entreguen los criminales del volante!", exigió el padre del joven que parece marcado por el infortunio.
Fuente: La Cuarta 25-09-2005
Lo mejor: el padre del pobre Gino... y este idioma nuestro.














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