A vueltas con la muerte
Ando leyendo el libro de Sampedro “Cartas desde el infierno”, después de haber visto la película de Amenábar un par de veces.
Ya posteé algo sobre el tema en el anterior blog y que podeis recuperar aquí.
Pero después de verla otra vez y empezar a leer el libro me ha dado por reflexionar sobre la forma en que nos enfrentamos a la muerte. El libro comienza contundentemente:
El día 23 de agosto de 1968 me fracturé el cuello al zambullirme en una playa y tocar con la cabeza en la arena del fondo. Desde ese día soy una cabeza viva y un cuerpo muerto. Se podría decir que soy el espíritu parlante de un muerto.
Si hubiese sido un animal, habría recibido un trato acorde con los sentimientos humanos más nobles. Me habrían rematado porque les habría parecido inhumano dejarme en ese estado para el resto de la vida.”
No voy a hablar de eutanasia, sino de miedo...
Efectivamente, a un animal se le evita el sufrimiento.
En la naturaleza la muerte es parte indisoluble de la vida, es tanto o más importante aquella como ésta. En nuestra concepción evitamos tratar el tema, la tememos como lo peor, tememos sobre todo el dolor. Pero muchas creencias se sustentan en el temor. Siempre me he preguntado por qué las personas más creyentes son las más temerosas de la muerte. Todo es temor y dolor. El valle de lágrimas, sufrir para merecer... algo de lo que se duda. Y sobre todas estas cuestiones se ha basado en gran parte una institución como la iglesia.
Si somos tan inteligentes como creemos, ¿por qué los animales parecen comportarse de una forma tan inteligente ante tan importante asunto? La muerte es sólo un engranaje más y ellos saben morir mejor que nosotros.
Hace poco oía a la escritora Lucía Etxebarría hablar sobre lo que parece que se ha convertido la muerte en la sociedad en que vivimos. Deprisa y corriendo se entierra o se incinera al muerto y sólo te dan un día libre en el trabajo para asimilar tu duelo, al día siguiente tiene que ser como si no hubiera pasado nada. Hasta quizá ya exista el término fastdeath para todo esto. Evitamos el duelo, que es algo necesario de pasar.
Es la forma en que se trata la muerte. Es mejor que no exista. Disimulándola creemos evitarla, y así creemos evitar el miedo, pero el miedo está y ese disfraz sólo aumenta el miedo. Cualquier psicólogo conoce el tratamiento de las fobias, y esto se le parece.
Qué bien nos viene recurrir a lo que “es natural” cuando nos conviene, cuando la humanidad es lo más artificial que existe. A ver si alguna vez conseguimos asimilar que nos vamos a morir y punto y que desaparecer forma parte de lo que somos.
Sampedro hace también en su libro algunos otros comentarios interesantes, que al final redundan en lo mismo:
Creo que lo que más necesita el ser humano es tiempo para la reflexión. Y no lo tiene. Al finalizar cualquier tipo de educación, la persona debería disponer de otros tantos años de ocio para desprenderse de los prejuicios éticos y morales que los demás le impusieron en función de muy variados intereses, no siempre honrados.
No tenemos tiempo. No tenemos libertad.
¿Alguien referenció esta musaraña?
URL para referenciasTambién en las musarañas...
-
A mi tambien me encantó la pelicula; el libro aun no lo he leido. Me recuerda algo a aquel caso del francés que escribió "la mariposa y la escafandra", aun mas paralizado que Sampedro, pues no podía ni hablar, y dictó el libro en morse guiñando un ojo... y claro, tenia una actitud distinta, nadie es igual en este mundo. Por cierto suigeneris, ¿no te has fijado en una ligera coincidencia entre la imagen de tu blog y la de mi pagina web?
José Ángel — 24-02-2005 18:26:29
-
Vale, vale, Pero no ibas a hablar de la eutanasia?
Judiht — 24-02-2005 19:11:27
-
Judith, ejem, es una ironía o no entiendo yo tu pregunta. Decía que NO iba a hablar de la eutanasia.
Jose Angel, sí, ese trazo inseguro me suena... Te refieres a eso?suigeneris — 24-02-2005 19:21:35
-
Ah, no, no me refería al blog de Blogia sino a la pagina web a la que llegas pinchando en mi nombre en este post: el "look" con el ojo izquierdo solo y su gafa; y más en general sí que le da un toque especial a una página el incluir una mirada mirando al lector, ¿no crees? Yo lo debo creer, digo yo, eligiendo ese icono de presentación... por lo menos señala que un blog es interactivo, no? que no sólo miras tú sino que te ven mirar, hasta cierto punto, claro. Por cierto, ahora me acuerdo del nombre del Sampedro francés ese: se llamaba Jean-Dominique Bauby.
José Ángel — 25-02-2005 13:51:55
-
Efectivamente! Me gusta encontrarme por akí a gente avispada, discrepe o no discrepe.
suigeneris — 25-02-2005 16:56:25
-
Disculpa suigeneris, por si vuelve José Angel, no sé donde escribirlo en su página, pero muy buenos dibujos, felicitaciones.
Bohemia — 25-02-2005 20:30:06
-
(Gracias, Bohemia!) Acaban de darle un par de premios más a Mar Adentro, entre ellos el ansiado Oscar. Me acuerdo que le comenté a mi pareja, viendo la película, que le iban a dar el oscar, seguro. Bien hecho, aunque mucho periodismo de derechas estará mohino, habían cogido a Amenábar como icono (jeje) a abuchear. A ver si hace otra igual de buena pronto, y a su aire, que para eso sirven los oscars si sirven para algo.
José Ángel — 28-02-2005 23:12:54
-
Sí, yo tb me he alegrado. También por el de Jorge Drexler, aunque le hayan hecho ese "feo". Y aunque el Oscar sea un icono (juas) del poderío americano y "jolivudiense", lo han hecho bien. Lo que les molesta a los mohínos esos es que Amenábar sea gay, sea joven y hable de la muerte y la libertad.
suigeneris — 01-03-2005 00:18:14














Usuarios Online:



